Síntomas clave a vigilar
Varios signos reveladores indican que tu gato puede tener hierba atascada en la garganta:
Signos físicos inmediatos
- Arcadas o náuseas persistentes
- Episodios frecuentes de estornudos
- Uso repetido de las patas en la boca o la nariz
- Movimientos repetidos de deglución
- Abrir y cerrar la boca con frecuencia
Síntomas secundarios
- Secreción nasal (a veces solo por una fosa nasal)
- Disminución del apetito
- Comportamiento inusual al tragar
- Hierba visible sobresaliendo de la nariz o la boca
- Intentos ocasionales de vómito
Por qué los gatos comen hierba
Los gatos tienden a comer hierba por varias razones. Algunos expertos creen que ayuda a la digestión, mientras que otros sugieren que contribuye a eliminar las bolas de pelo. Sea cual sea el motivo, este comportamiento a veces puede provocar complicaciones cuando la hierba queda atrapada.
Lugares comunes donde se queda atrapada la hierba
Las briznas de hierba suelen quedar atrapadas en varias zonas específicas:
- Parte posterior de la garganta (orofaringe)
- Cavidades nasales
- Detrás del paladar blando
- Entre los dientes o debajo de la lengua
Cuándo buscar atención veterinaria
Se necesita atención veterinaria inmediata si observas:
- Dificultad para respirar
- Sangre en la secreción nasal
- Salivación excesiva
- Gran angustia o agitación
- Episodios prolongados de arcadas
- Pérdida de apetito por más de 24 horas
Estrategias de prevención
Para minimizar el riesgo de problemas relacionados con la hierba:
- Ofrece alternativas seguras como hierba para gatos (por ejemplo trigo verde)
- Vigila la actividad al aire libre durante las temporadas de mayor crecimiento de hierba
- Retira del jardín las especies de plantas potencialmente peligrosas
- Mantén las plantas de interior fuera del alcance
- Cepillado regular para reducir la formación de bolas de pelo
Opciones de tratamiento
El tratamiento suele incluir:
Extracción profesional
- Exploración veterinaria bajo sedación
- Extracción por endoscopia cuando sea necesario
- Extracción cuidadosa con herramientas especializadas
Cuidados postoperatorios
- Vigilar signos de infección
- Seguir la medicación prescrita
- Modificaciones temporales de la dieta si es necesario
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas más comunes que indican que un gato tiene hierba atascada en la garganta?
Los síntomas más comunes incluyen arcadas persistentes, estornudos frecuentes, uso de las patas en la boca o la nariz, deglución excesiva y secreción nasal. Algunos gatos también pueden mostrar pérdida de apetito y signos visibles de angustia.
¿Cómo puedo distinguir si mi gato tiene arcadas por hierba o tos por otros problemas de salud?
Las arcadas debidas a hierba suelen implicar movimientos repetidos de deglución y el uso de las patas en la boca, mientras que la tos suele ser más rítmica y puede acompañarse de sibilancias. Las arcadas relacionadas con la hierba suelen aparecer de forma repentina tras la actividad al aire libre.
¿Qué debo hacer si sospecho que mi gato tiene una brizna de hierba atrapada en la garganta o las cavidades nasales?
Vigila a tu gato de cerca y lleva al veterinario si los síntomas persisten más de unas pocas horas. No intentes extraer la hierba por tu cuenta, ya que podrías causar complicaciones o lesiones.
¿Cómo diagnostican y extraen los veterinarios las briznas de hierba atrapadas en la garganta de un gato?
Los veterinarios suelen realizar un examen físico, a veces bajo sedación, y pueden usar herramientas especializadas o endoscopia para visualizar y extraer la hierba. En algunos casos puede ser necesaria la imagenología para localizarla.
¿Qué medidas puedo tomar para evitar que mi gato tenga hierba o material vegetal atrapado en la garganta?
Ofrece alternativas seguras como hierba para gatos, supervisa el tiempo al aire libre, elimina las plantas peligrosas del jardín y considera crear un espacio exterior cerrado con vegetación segura para gatos.
Recuerda que, aunque comer hierba es un comportamiento normal en los gatos, estar atento a los síntomas de hierba atascada puede ayudar a prevenir complicaciones graves. En caso de duda, consulta siempre con tu veterinario para recibir orientación y tratamiento profesional.






