Cuando una gata da a luz, la expulsión correcta tanto de los gatitos como de las placentas es crucial para la salud de la madre. Entender qué ocurre con la placenta de la gata después del parto puede ayudar a los propietarios a reconocer posibles complicaciones y saber cuándo buscar atención veterinaria.
En esta guía completa exploraremos todo lo que necesita saber sobre las placentas felinas durante y después del parto, incluidos los procesos normales, las posibles complicaciones y las señales de alarma que requieren atención inmediata.
El proceso normal de parto y la expulsión de la placenta
Durante un parto normal de gata, cada gatito debería ir seguido de su placenta en un plazo de 15 minutos. La madre suele expulsar una placenta por cada gatito, aunque en ocasiones una placenta puede acompañar a varios gatitos. Muchas gatas tienden a comerse las placentas, un comportamiento biológico normal.
Un parto sano debe desarrollarse sin complicaciones, con la madre expulsando de forma eficaz todo el tejido placentario. Este proceso es fundamental para prevenir complicaciones posparto y asegurar la salud continua de la madre.
Signos de expulsión placentaria normal vs. anormal
Los signos normales después del parto incluyen:
- Área de parto limpia
- Madre alerta y atenta
- Comportamiento normal de lactancia
- Secreción clara o ligeramente sanguinolenta que disminuye con el tiempo
Los signos anormales que requieren atención incluyen:
- Secreción con mal olor
- Secreción persistente de color oscuro o verdoso
- Letargo o fiebre
- Disminución del apetito
- Desinterés en amamantar a los gatitos
Complicaciones por placenta retenida
La retención placentaria ocurre cuando la gata no expulsa todo el tejido placentario después del parto. Esta condición puede provocar complicaciones graves, entre ellas:
- Infección uterina (metritis)
- Infección sistémica
- Reducción en la producción de leche
- Síndrome de shock tóxico
- Posible infertilidad
Diagnóstico y tratamiento veterinario
Si sospecha que su gata tiene tejido placentario retenido, la atención veterinaria es esencial. El veterinario probablemente realizará:
- Examen físico
- Ecografía
- Análisis de sangre
- Coprocultivo o cultivo bacteriano si hay infección
Las opciones de tratamiento pueden incluir:
- Medicamentos para estimular las contracciones uterinas
- Antibióticos para tratar la infección
- Terapia con líquidos
- Cirugía en casos graves
Prevención y vigilancia
Aunque no todos los casos de placenta retenida pueden prevenirse, una vigilancia adecuada durante y después del parto puede ayudar a identificar problemas de forma temprana. Lleve el control del número de gatitos nacidos y de las placentas expulsadas, y mantenga un área de parto limpia.
Los controles veterinarios regulares durante el embarazo y la atención rápida ante cualquier preocupación posparto pueden reducir significativamente los riesgos para la salud de la madre.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los signos de que mi gata puede tener placenta retenida después del parto?
Los signos más habituales incluyen secreción vaginal con mal olor, fiebre, letargo, pérdida de apetito y desinterés en cuidar a los gatitos. Cualquier secreción anormal o cambio de comportamiento debe ser evaluado por un veterinario.
¿Cuánto tiempo después del parto debería expulsar una gata la placenta?
Normalmente, una gata debería expulsar cada placenta en un plazo de 15 minutos tras el nacimiento de cada gatito. A veces una placenta puede seguir a varios gatitos, pero todas las placentas deberían haberse expulsado al finalizar el parto.
¿Qué causa que una gata retenga la placenta después de dar a luz?
La retención placentaria puede deberse a contracciones uterinas débiles, agotamiento durante el parto, una fijación placentaria anormal o partos complicados. En ocasiones no se identifica una causa clara.
¿Cómo diagnostican y tratan los veterinarios la placenta retenida en gatos?
Los veterinarios diagnostican la retención placentaria mediante examen físico, ecografía y análisis de sangre. El tratamiento puede incluir medicamentos para estimular las contracciones, antibióticos, cuidados de soporte y, en ocasiones, cirugía si es necesario.
¿Puede la placenta retenida afectar la salud de mi gata o futuros embarazos?
Sí, la placenta retenida puede provocar infecciones graves, problemas de fertilidad y otras complicaciones de salud si no se trata. Con un tratamiento oportuno, la mayoría de las gatas se recuperan bien, pero los futuros embarazos deben controlarse de cerca.
Si tiene alguna preocupación sobre el parto o la salud posparto de su gata, no dude en contactar a su veterinario. La intervención temprana es clave para evitar complicaciones graves y asegurar el mejor resultado tanto para la madre como para los gatitos.






