Cuando tu perro presenta hinchazón en la zona de la garganta o el cuello, es normal preocuparse. Esta condición puede ir desde irritaciones leves hasta problemas médicos graves que requieran atención inmediata. Entender las posibles causas, reconocer los síntomas y saber cuándo acudir al veterinario es fundamental para la salud y el bienestar de tu mascota.
En esta guía completa, exploraremos todo lo que necesitas saber sobre la inflamación de la garganta y el cuello en perros, incluidas las causas más comunes, las señales de alarma y las opciones de tratamiento.
Causas comunes de la hinchazón en la garganta y el cuello
Infecciones y condiciones inflamatorias
Las infecciones bacterianas y virales suelen provocar hinchazón en la garganta de los perros. La tos de las perreras (kennel cough), una infección respiratoria frecuente, suele causar inflamación de la garganta y la tos característica con sonido áspero o 'honking'. La amigdalitis y la faringitis también pueden generar hinchazón importante y malestar.
Agrandamiento de los ganglios linfáticos
Los ganglios linfáticos inflamados en el área del cuello pueden indicar desde infecciones menores hasta problemas más serios, como linfoma. Estos nódulos pueden sentirse firmes y redondeados bajo la piel, y su tamaño varía según la causa subyacente.
Lesiones físicas y cuerpos extraños
Trauma y problemas relacionados con el collar
Las lesiones físicas provocadas por collares demasiado ajustados, tirones de la correa o golpes directos pueden ocasionar hinchazón en el cuello. Usar un arnés bien ajustado en lugar de un collar puede ayudar a prevenir estas lesiones.
Obstrucción por cuerpo extraño
Los perros pueden presentar hinchazón en la garganta después de tragar objetos extraños como huesos, palos o juguetes. Esto requiere atención veterinaria inmediata para evitar complicaciones.
Señales de alarma a las que prestar atención
Cambios de comportamiento
- Dificultad para tragar
- Babeo excesivo
- Tos persistente
- Pérdida de apetito
- Manoteo en la boca o el cuello
- Letargo o decaimiento
Síntomas físicos
- Hinchazón visible en la zona del cuello
- Zonas sensibles o calientes al tacto
- Dificultades respiratorias
- Cambios en el sonido del ladrido
- Secreción nasal
Cuándo acudir al veterinario
- Hinchazón severa o de aparición repentina
- Dificultad para respirar
- Encías azuladas o pálidas
- Babeo excesivo
- Signos de dolor intenso
- Pérdida de apetito total
Opciones de tratamiento
- Antibióticos para infecciones bacterianas
- Medicamentos antiinflamatorios
- Extracción quirúrgica de cuerpos extraños
- Tratamientos oncológicos si son necesarios
- Cuidado de soporte y manejo del dolor
Medidas preventivas
- Usar arneses con el ajuste adecuado
- Realizar revisiones veterinarias periódicas
- Mantener las vacunas al día
- Vigilar el juego con juguetes y objetos
- Evitar el acceso a posibles peligros de atragantamiento
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las causas habituales de hinchazón en la garganta o el cuello de los perros?
Las causas comunes incluyen infecciones (como la tos de las perreras), agrandamiento de ganglios linfáticos, traumatismos, obstrucción por cuerpos extraños, reacciones alérgicas y, en algunos casos, condiciones cancerosas.
¿Cómo puedo saber si la hinchazón del cuello de mi perro se debe a una infección, alergia o cáncer?
El diagnóstico definitivo requiere examen veterinario. Las infecciones suelen provocar síntomas agudos con fiebre, las alergias suelen acompañarse de síntomas cutáneos o respiratorios adicionales, y la hinchazón por cáncer suele ser firme, persistente y progresiva.
¿Cuándo debo buscar atención veterinaria de emergencia por la hinchazón en la garganta o el cuello de mi perro?
Busca atención inmediata si tu perro muestra dificultad para respirar, hinchazón grave, babeo excesivo, encías azuladas o signos de angustia extrema.
¿Cómo diagnostican los veterinarios la causa de los ganglios linfáticos inflamados en el cuello de un perro?
El diagnóstico normalmente incluye examen físico, análisis de sangre, aspiración con aguja fina, estudios por imagen (radiografías o ecografía) y, en ocasiones, biopsia si se sospecha cáncer.
¿Qué tratamientos están disponibles para perros con garganta hinchada o ganglios linfáticos inflamados en el cuello?
Las opciones de tratamiento incluyen antibióticos para infecciones, medicamentos antiinflamatorios, intervención quirúrgica para cuerpos extraños, tratamientos oncológicos si procede y cuidados de soporte según la causa subyacente.






