La displasia de cadera es una afección ortopédica común que afecta a muchos perros, especialmente a las razas grandes. Cuando los tratamientos conservadores no son suficientes, la intervención quirúrgica puede ser necesaria para mejorar la calidad de vida de tu perro. Esta guía completa analiza las distintas opciones quirúrgicas disponibles, su efectividad y qué esperar durante la recuperación.
Comprender los diferentes enfoques quirúrgicos es fundamental para tomar decisiones informadas sobre el cuidado de tu mascota. Desde procedimientos preventivos para cachorros hasta el reemplazo articular total en perros adultos, cada opción quirúrgica atiende necesidades específicas y conlleva consideraciones propias.
Tipos de opciones quirúrgicas para la displasia de cadera
Procedimientos preventivos en perros jóvenes
Para cachorros que muestran signos tempranos de displasia de cadera, existen dos cirugías preventivas principales:
Sinfisiodesis púbica juvenil (Juvenile Pubic Symphysiodesis, JPS) se realiza en cachorros menores de 5 meses. Este procedimiento mínimamente invasivo ayuda a prevenir el desarrollo de la displasia al modificar el crecimiento pélvico, favoreciendo una mejor formación de la articulación de la cadera.
La osteotomía pélvica triple (Triple Pelvic Osteotomy, TPO) y la osteotomía pélvica doble (Double Pelvic Osteotomy, DPO) se recomiendan en perros menores de 10 meses. Estos procedimientos implican cortes estratégicos en los huesos para mejorar la cobertura del acetábulo y la estabilidad articular.
Cirugías correctivas para perros adultos
Para perros maduros con displasia de cadera, existen dos opciones quirúrgicas principales:
La ostectomía de la cabeza femoral (Femoral Head Ostectomy, FHO) consiste en la extracción de la porción esférica de la articulación de la cadera, creando una pseudarticulación. Esta alternativa es especialmente adecuada para perros pequeños o cuando el coste es un factor limitante.
El reemplazo total de cadera (Total Hip Replacement, THR) se considera el tratamiento de referencia, especialmente en perros de talla grande. Consiste en sustituir tanto la cabeza femoral como el acetábulo por componentes protésicos, ofreciendo la función articular más natural tras la cirugía.
El proceso quirúrgico y el calendario de recuperación
La cirugía por displasia de cadera requiere una preparación cuidadosa y sigue un proceso estructurado. El procedimiento específico varía según la técnica elegida, pero todos requieren anestesia general y cuidados postoperatorios estrictos.
La recuperación normalmente progresa a través de varias fases:
- Recuperación inicial (1-2 semanas): Enfoque en el control del dolor y restricción del movimiento
- Rehabilitación temprana (2-6 semanas): Ejercicios suaves y actividades controladas
- Recuperación progresiva (6-12 semanas): Aumento de la actividad y rehabilitación estructurada
- Recuperación completa (3-6 meses): Regreso a las actividades normales
Rehabilitación y cuidados postoperatorios
La rehabilitación desempeña un papel crucial en la recuperación exitosa tras la cirugía de displasia de cadera. Un programa integral suele incluir:
- Ejercicios de fisioterapia
- Sesiones de hidroterapia
- Técnicas de manejo del dolor
- Control del peso
- Modificación de los niveles de actividad
Trabajar en estrecha colaboración con un especialista en rehabilitación veterinaria garantiza una recuperación óptima y ayuda a prevenir complicaciones.
Resultados a largo plazo y manejo
La mayoría de los perros muestran una mejora significativa después de la cirugía de displasia de cadera, y muchos regresan a niveles de actividad normales. Las tasas de éxito varían en función de:
- El tipo de cirugía realizada
- La edad y la salud general del perro
- El compromiso con la rehabilitación
- El control adecuado del peso
- La atención veterinaria continua
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los diferentes tipos de cirugías para la displasia de cadera en perros y en qué se diferencian?
Hay cuatro tipos principales: JPS para cachorros muy jóvenes, TPO/DPO para perros jóvenes menores de 10 meses, FHO para perros pequeños y THR para perros adultos. Cada una aborda distintas etapas de la enfermedad y tiene criterios de elegibilidad específicos.
¿Cuánto tiempo tarda típicamente un perro en recuperarse de una cirugía por displasia de cadera?
La recuperación inicial suele durar entre 2 y 6 semanas, y la recuperación completa se alcanza entre 3 y 6 meses, según el tipo de cirugía. Los ejercicios de rehabilitación y los cuidados adecuados son esenciales durante todo el periodo de recuperación.
¿Cuáles son los costes asociados a la cirugía por displasia de cadera en perros y hay formas de reducirlos?
Los costes varían significativamente según el procedimiento y la ubicación, y pueden oscilar entre 3.000 y 7.000 USD por cadera. El seguro para mascotas, los planes de pago y optar por procedimientos como la FHO en lugar de la THR pueden ayudar a gestionar los costes.
¿Cómo ayuda la rehabilitación postoperatoria a los perros a recuperarse de la cirugía por displasia de cadera?
La rehabilitación ayuda a restaurar la movilidad, aumentar la fuerza muscular, mejorar la función articular y prevenir complicaciones. Incluye terapias como hidroterapia, ejercicios físicos y técnicas de manejo del dolor.
¿Qué factores influyen en el éxito de la cirugía por displasia de cadera en perros?
El éxito depende de una adecuada selección del paciente, la técnica quirúrgica, los cuidados postoperatorios, el compromiso con la rehabilitación, el mantenimiento de un peso apropiado y seguir las recomendaciones veterinarias para el manejo a largo plazo.
Comprender estos aspectos de la cirugía por displasia de cadera puede ayudar a los propietarios a tomar decisiones informadas sobre el tratamiento de su perro y a asegurar el mejor resultado posible para su compañero.






