¿Qué es el hipertiroidismo en perros?
El hipertiroidismo en perros es un trastorno endocrino poco frecuente pero grave, caracterizado por la producción excesiva de hormonas tiroideas. A diferencia de los gatos, donde la afección es relativamente común, el hipertiroidismo canino suele indicar un problema subyacente más serio, en la mayoría de los casos cáncer de tiroides.
Esta condición se produce cuando la glándula tiroides, situada en el cuello cerca de la tráquea, genera demasiada tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Estas hormonas desempeñan papeles clave en la regulación del metabolismo, y su producción excesiva puede derivar en complicaciones de salud importantes si no se trata.
Causas principales y factores de riesgo
La causa más común de hipertiroidismo en perros es el carcinoma tiroideo, que representa más del 90% de los casos. Esto difiere significativamente del hipertiroidismo felino, que generalmente es consecuencia de tumores benignos. Otras causas potenciales incluyen:
- Hipertiroidismo iatrogénico (por administración excesiva de medicamentos tiroideos)
- Problemas dietéticos (consumo de alimentos crudos que contienen tejido tiroideo)
- Raramente, tumores tiroideos benignos
Si bien la enfermedad puede afectar a cualquier perro, suele diagnosticarse con mayor frecuencia en animales de edad media a avanzada, sin una predisposición racial específica.
Reconocer los signos y síntomas
Signos de alerta tempranos
Los síntomas iniciales del hipertiroidismo en perros pueden ser sutiles y pasarse por alto con facilidad. La primera manifestación visible suele ser una masa palpable o visible en la zona del cuello. La detección temprana es crucial para mejorar los resultados del tratamiento.
Síntomas avanzados
A medida que la enfermedad progresa, los perros pueden presentar:
- Pérdida de peso inexplicada a pesar de un apetito normal o aumentado
- Aumento de la sed y de la micción
- Inquietud o hiperactividad
- Frecuencia cardíaca rápida o latidos irregulares
- Vómitos y diarrea
- Dificultad para tragar
- Cambios en el ladrido
- Hinchazón facial
Proceso de diagnóstico
Los veterinarios emplean un enfoque integral para diagnosticar el hipertiroidismo en perros, que incluye:
- Examen físico centrado en la evaluación de la glándula tiroidea
- Análisis de sangre para medir los niveles de hormonas tiroideas
- Pruebas de imagen (ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética)
- Cintigrafía tiroidea para una evaluación detallada de la glándula
- Análisis de orina para descartar otras afecciones
Enfoques de tratamiento
Opciones quirúrgicas
La tiroidectomía (extirpación quirúrgica del tejido tiroideo afectado) suele ser el tratamiento preferido, particularmente cuando se trata de tumores tiroideos. Este enfoque ofrece la mejor posibilidad de resolución completa cuando el cáncer no se ha diseminado.
Tratamientos alternativos
Cuando la cirugía no es viable, otras opciones de tratamiento incluyen:
- Tratamiento con yodo radiactivo
- Medicamentos antitiroideos (en casos selectos)
- Cuidados de apoyo para las complicaciones
- Manejo dietético
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas comunes del hipertiroidismo en perros que los propietarios deben vigilar?
Los síntomas más comunes incluyen pérdida de peso inexplicada a pesar de un buen apetito, hinchazón visible en el cuello, aumento de la sed y de la micción, inquietud y frecuencia cardíaca elevada. Cualquier inflamación inusual en la zona del cuello debe ser evaluada por un veterinario de inmediato.
¿Cómo se diagnostica el hipertiroidismo en perros y qué pruebas se realizan?
El diagnóstico implica un examen físico exhaustivo, análisis de sangre para medir las hormonas tiroideas, pruebas de imagen (ecografía, TC o RM) y, en ocasiones, cintigrafía tiroidea. Pueden requerirse pruebas adicionales para evaluar la función de otros órganos y descartar otras enfermedades.
¿Qué opciones de tratamiento existen para perros con hipertiroidismo causado por tumores tiroideos?
Las principales opciones de tratamiento incluyen la extirpación quirúrgica del tumor tiroideo (tiroidectomía), el tratamiento con yodo radiactivo y, en algunos casos, medicamentos antitiroideos. La elección depende del tipo y tamaño del tumor y de si se ha diseminado.
¿Puede controlarse el hipertiroidismo en perros sin cirugía y qué eficacia tienen medicamentos como el methimazole o carbimazole?
Aunque en algunos casos se pueden usar medicamentos, generalmente no son la primera opción en perros debido a la naturaleza por lo general maligna de los tumores tiroideos. Los fármacos pueden emplearse cuando la cirugía no es posible o como manejo temporal antes de un tratamiento definitivo. En español, los principios activos se conocen como metimazol o carbimazol.
¿Qué complicaciones pueden surgir si se deja sin tratar el hipertiroidismo de un perro y cuál es el pronóstico tras el tratamiento?
Si no se trata, el hipertiroidismo puede conducir a complicaciones graves, como insuficiencia cardíaca, daño orgánico e incluso la muerte. El pronóstico depende de la causa subyacente y del momento del tratamiento. La intervención quirúrgica temprana en tumores tiroideos suele ofrecer el mejor resultado cuando es factible.






