Como propietario de un perro, descubrir un nuevo bulto o crecimiento en tu amigo peludo puede causar preocupación. Los lunares normales en perros son características cutáneas comunes que, aunque por lo general son inofensivas, merecen atención y vigilancia. Esta guía completa te ayudará a entender cómo son los lunares normales, cómo identificar señales de aviso y cuándo buscar atención veterinaria.
¿Qué son los lunares normales en perros?
Los lunares normales en perros, conocidos científicamente como nevos melanocíticos, aparecen como pequeñas manchas marrones bien delimitadas en la piel de tu perro. Estos crecimientos suelen ser redondos u ovalados y ligeramente elevados. Se forman cuando los melanocitos —las células responsables de producir el pigmento de la piel— se agrupan, creando parches más oscuros que la piel circundante.
La mayoría de los lunares son completamente benignos y pueden estar presentes desde el nacimiento o desarrollarse a medida que tu perro envejece. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más comunes en el tronco, las patas y la cara.
Identificar lunares normales frente a preocupantes
Características de los lunares normales
Los lunares normales y saludables suelen compartir estas características:
- Color consistente (generalmente marrón o negro)
- Bordes bien definidos
- Tamaño pequeño (por lo general menos de 1/4 de pulgada, ≈6 mm)
- Apariencia estable en el tiempo
- Sin sangrado ni irritación
- Superficie lisa
Señales de alarma a tener en cuenta
Aunque la mayoría de los lunares son inofensivos, ciertos cambios pueden indicar la necesidad de atención veterinaria:
- Crecimiento rápido o cambios repentinos en el tamaño
- Bordes irregulares o desgastados
- Variación de color dentro del mismo lunar
- Sangrado, formación de costras o ulceración
- Picor o incomodidad aparente
- Inflamación en la piel circundante
Vigilar la salud de la piel de tu perro
Los chequeos regulares de la piel son esenciales para mantener la salud de tu perro. Establece una rutina mensual para examinar la piel de tu perro detenidamente, prestando especial atención a los lunares existentes y a la aparición de nuevos crecimientos. Usa las yemas de los dedos para palpar suavemente a través del pelaje, ya que algunos lunares pueden estar ocultos bajo el pelo.
Documenta cualquier lunar que encuentres tomando fotos o anotando su ubicación y aspecto. Esta documentación ayuda a seguir cambios a lo largo del tiempo y aporta información valiosa a tu veterinario si surge alguna preocupación.
Cuándo buscar atención veterinaria
Si bien los lunares normales en perros rara vez requieren tratamiento, ciertas situaciones justifican una evaluación profesional:
- Aparición repentina de nuevos lunares
- Lunares existentes que cambian de aspecto
- Lunares que se irritan o duelen
- Aparición de múltiples lunares en poco tiempo
- Cualquier crecimiento que interfiera con las actividades normales de tu perro
Tu veterinario puede realizar un examen completo y puede recomendar pruebas adicionales, como una biopsia, para asegurarse de que el crecimiento sea benigno.
Prevención y cuidados
Aunque no puedes prevenir que todos los lunares se formen, puedes tomar medidas para proteger la salud de la piel de tu perro:
- Limitar la exposición solar excesiva, especialmente en perros de pelaje claro
- Usar protector solar seguro para mascotas cuando sea necesario
- Mantener la higiene y el acicalamiento regular para facilitar las revisiones de la piel
- Mantener a tu perro en un peso saludable
- Ofrecer una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales
Preguntas frecuentes
¿Cómo suelen verse los lunares normales en perros y dónde aparecen?
Los lunares normales en perros se presentan como pequeñas manchas redondas u ovaladas, bien definidas, de color marrón o negro. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en el tronco, las patas y la cara.
¿Cómo puedo saber si un lunar en mi perro es benigno o potencialmente canceroso?
Los lunares benignos mantienen una apariencia consistente en el tiempo, con bordes bien definidos y color uniforme. Los lunares potencialmente cancerosos pueden mostrar crecimiento rápido, bordes irregulares, colores variados o signos de sangrado o ulceración.
¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario por un lunar o crecimiento en la piel?
Consulta a tu veterinario si observas cambios repentinos en lunares existentes, crecimiento rápido, bordes irregulares, sangrado, ulceración o si el lunar causa incomodidad a tu perro.
¿Es segura la extracción de lunares en perros y en qué consiste el procedimiento?
La extracción de lunares en perros es generalmente segura cuando la realiza un veterinario. El procedimiento suele implicar anestesia local y escisión quirúrgica, y el tejido suele enviarse a análisis de laboratorio.
¿Hay razas o edades de perros más propensas a tener lunares o tumores cutáneos?
Sí, algunas razas, especialmente aquellas con pelaje claro o fino, pueden ser más propensas a desarrollar lunares y crecimientos cutáneos. Además, los perros mayores tienen más probabilidades de desarrollar diversos crecimientos en la piel, incluidos los lunares.






